Finanzas personales: cómo cambian a lo largo de la vida

Las finanzas personales no son estáticas. De la misma manera en que nuestras prioridades, proyectos y sueños se van modificando, el modo en el que administramos nuestro dinero y, sobre todo, los objetivos para lo cual lo organizamos, van mutando también. Conocé todo acerca de este tema en el siguiente link(el blog personal del financista Christian Silbergleit) y también en esta nota, donde haremos un breve recorrido sobre las diferentes etapas de las finanzas personales.

Pero antes detengámonos un momento en este concepto tan fundamental para nuestra vida en sociedad y evolución personal.

¿De qué hablamos cuando hablamos de Finanzas Personales?

Cobraste tu salario. Antes de gastar un peso, abrís un archivo de Excel o tomás una página de tu agenda y anotás los gastos fijos que tendrás ese mes: alquiler, expensas, gas, agua, luz, teléfono celular. Luego sacás el resultado total: es el dinero no debe tocarse. El resto es lo que te queda para el ir al súper mercado, tiempo de ocio, ahorros y hacer esa compra estuviste desando todo el mes.

Esta acción de organización monetaria forma parte de tus finanzas personales. Podemos decir entonces que las finanzas personales son la gestión económica de una persona –ogrupo familiar- donde se tienen en cuenta los objetivos, presupuesto a favor y saldos en contra –como el alquiler, por ejemplo-. Sin una correcta gestión de las finanzas personales se hacen imposibles acciones fundamentales como el ahorro de un fondo de emergencia.

También vale aclarar que las finanzas personales no cuentan con el mismo grado de sencillez cuando se trata de un individuo que cuando se trata de un matrimonio con tres hijos. Del mismo modo, las finanzas personales, obviamente, variarán dependiendo del presupuesto con el que se cuenta. Y, como dijimos al principio, cambian diametralmente en los diferentes momentos de la vida.

Las Finanzas Personales durante la Niñez

La estabilidad financiera de una familia probablemente esté orientada, en primera instancia, a garantizar el bienestar de los más pequeños. Sin embargo, muchas veces se ignora que los niños, por ser parte de esta sociedad, ya desde su más tierna edad gestionan ellos también sus finanzas personales.

Por ejemplo, un niño cuyo padre o madre le da una mesada todos los meses puede elegir entre gastarlo en golosinas apenas lo reciba o guardarlo en su alcancía para comprarse ese juguete que vio tantas veces en las propagandas de la televisión.

Es importante que los padres tengan esto en cuenta para poder ayudarlo a tomar buenas decisiones y, sobre todo, para ser ellos quienes tomen el control de la educación financiera de sus hijos.

Enseñarles el valor del ahorro, el despropósito del despilfarro, la importancia de una gestión organizadadebe ser una tarea que ambos padres se tomen seriamente desde que los hijos están en las primeras etapas de la infancia.Los adultos debemos ser los responsables de inculcarles hábitos sanosa los niños también en relación al dinero.

De hecho, la UNICEF recomienda la educación social y financiera en la infancia para promover en los niños el empoderamiento económico. Según este organismo, los conocimientos financieros son una herramienta para que el niño el día de mañana sea un agente activo capaz de transformar su sociedad.

 

Las finanzas y la juventud

 

La adolescencia y la primera juventudes una etapa complicada: cambios hormonales, de rutinas, el final de la escuela secundaria, el principio de la vida adulta.

En este proceso, la administración de las finanzas comienza a tener, por lo general, un valor totalmente distinto al de la etapa anterior. Por primera vez, el individuo debe hacerse cargo de sus propias cuentas y ya no puede descansar en la gestión de sus padres. Es aquí donde, por lo general,comienza la presión por “llegar a fin de mes”.

Sin embargo, en un sistema que te invita a consumir continuamente, es difícil que los jóvenes entiendan la utilidad del ahorro. Generalmente, prefieren gastar la plata con la que cuentan en satisfacer sus deseos inmediatos. Comprar una casa, un auto, sacar un préstamo o incluso una tarjeta de crédito parecen sonar como decisiones para las cuales faltan cientos de años.

¡Hola, adultez!

Ya pasaron los años más locos de nuestras vidas. Ahora somos personas adultasque deben administrar su dinero, no solo para cubrir las necesidades inmediatas, sino también para asegurarse un futuro, sobre todo si se tiene o si se planea tener hijos.

En esta etapa, los compromisos económicos son cada vez mayores, como así también los gastos. En la adultez, se abre un abanico de opciones donde hay que decidir, con inteligencia y tranquilidad, qué pasos se deberán seguir para aprovechar al máximo los ingresos.

Generalmente, la persona adulta aspira a tener un trabajo cada vez mejor para poder adquirir una casa propia, un auto, una estabilidad económica. Es aquí donde aparecen los préstamos hipotecarios, los plazos fijos, las inversiones. Es recomendable tener un excelente asesoramiento sobre todos los instrumentos que nos ofrecen los servicios financieros y nuestro sistema en general.

Pensando en la jubilación

Llega un momento de la vida en la que debemos detenernos a pensar a qué edad queremos jubilarnos, cuánto nos costará estar retirados y si tenemos los aportes suficientes. A su vez, debemos tener en cuenta las legislaciones y jubilaciones vigentes y, a partir allí, comenzar los trámites jubilatorios.

A partir de cierta edad, nuestra mayor preocupación en relación a las finanzas personales es tener un merecido descanso donde, al no ser activos, nuestros ingresos mensuales nos alcancen ya que los recibimos, justamente, por haber trabajado toda nuestra vida.

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