Problemas del embrague

Algunas personas llegan a desarrollar tanto cariño por su vehículo o tienen muchas anécdotas en él, que suelen decir “si mi coche hablara”; es posible que no le dé los buenos días o le cuente un chiste, pero de cierta manera sí le habla. Cada ruido extraño o no, es nuestro coche hablando, bien sea de su funcionamiento habitual o alertándolo de que algo no anda bien.

Por lo general, mantener una óptima lubricación de los componentes del vehículo reduce de manera considerable las probabilidades de que aparezcan ruidos y averías acompañándolos. La mayor parte de los chillidos del coche suelen estar asociados a desgastes de los elementos que componen al embrague.

Una forma de alargar la vida del embrague es eliminando malos hábitos, como dejar el pie sobre el pedal del embrague, o haciendo cambios bruscos con las revoluciones muy elevadas.

Ruidos de cuidado

Para determinar dónde se originan los diferentes ruidos que el embrague pueda generar, es recomendable que active el freno de mano pero no introduzca ninguna marcha y arranque el motor; así podrá encontrar:

Chirrido cuando el embrague se mantiene pisado: si parece crujir es muy seguro que el problema provenga de la rótula de la horquilla. Si el chirrido parece ser más bien como si fuese un grillo, es probable que sea un exceso en el desgaste del rodamiento de empuje.

Ruido que aumenta cuando el pedal se pisa lentamente: al ir a bajas velocidades puede ser detectado, o estacionándose en retroceso y tiende a traducirse como necesidad de reemplazo del collarín.

Ruido de cualquier tipo en un punto muerto: al pisar el pedal del embrague, sin acelerar, lentamente este ruido desaparece. El desgaste de la horquilla podría también ser su causa.

Sonidos de roce al embragar: que el mando de la transmisión no se encuentre bien ajustado suele ser la causa, o que se haya instalado incorrectamente.

Dificultades para desembragar: es probable que esté desgastado el amortiguador del disco hasta destruirse por embragar con las revoluciones muy altas.

Es aconsejable no apresurarse a cambiar el embrague, estos ruidos en ocasiones se dan sin haber alguna avería. Si los ruidos son demasiado molestos  y persistentes, acuda a un especialista para una revisión. Su coche también puede estar pidiendo no un cambio de pieza, sino un relevo completo.

Siendo este el caso entre diferentes opciones quizás la más oportuna sería venderlo a un desguace. Visitando http://www.cochesparadesguace.com/ encontrará un sencillo formulario para recaudar la información necesaria para tasar su vehículo, y le podrá decir adiós a todos esos ruidos.